Saltar al contenido principal
Via Ferrata y Barranco de Sorrosal
Barranquismo
Viaje a Pirineos 2026#5
CASCADAPIRINEOSBARRANCOBROTOSORROSALVIA FERRATA

Via Ferrata y Barranco de Sorrosal

Saúl de León16 min
1

Donde empezó todo: Sorrosal

Corría el año 2013 o 2014, cuando andaba yo de vacaciones con la que entonces era mi pareja y su familia, que tenían una furgo camperizada en la que me invitaron a pasar un verano por Austria, Suiza y, finalmente, Pirineos. Recuerdo ese viaje por muchos buenos motivos, pero uno en especial no me imaginaba entonces lo mucho que me marcaría.

Cascada del Sorrosal
Cascada del Sorrosal

Estábamos durmiendo en el Camping de Bujaruelo. La noche antes, Miguel Ángel, que así se llamaba mi ex-"suegro", me había dicho: "Mañana tú y yo vamos a hacer una cosa, madrugaremos". Con esas enigmáticas palabras me fui a dormir preguntándome qué puñetas íbamos a hacer. Y así, a las 8 de la mañana salí de la tienda con los ojos como platos y nos fuimos hacia la localidad de Broto. Él llevaba 2 arneses, 2 cascos y dos instrumentos que no tenía ni puta idea de qué eran ni para qué servían, en forma de Y y con mosquetones al final, unos mosquetones muy raros.

Los equipadores originales de la Via Ferrata. Foto de https://ferratadesorrosal.com/
Los equipadores originales de la Via Ferrata. Foto de https://ferratadesorrosal.com/

Yo, que no me había puesto un arnés en mi vida, me dejé llevar por lo que hago siempre, si no tengo ni puta idea y me dicen "haz esto", pues voy y lo hago y ya veremos qué pasa. Supongo que Miguel Ángel vio que me gustaba mucho hacer el cabra y por eso me propuso el plan. Y entonces caminando un poquito, apareció: la cascada de Sorrosal. Casi 100 metros de cascada dividida en 2 tramos, echando agua a patadas. Y entonces recuerdo perfectamente cómo me puso el arnés, me puso los mosquetones en el ventral con un alondra y me dijo: "Esto se llama disipador". "Pues vale", pensé yo, y continuó él: "Ahora vamos a subir por ahí". Y señaló a la cascada. Y entonces vi la escalera metálica que subía paralela a la misma.

Disipador para Via Ferrata
Disipador para Via Ferrata

Pensando que era una broma, resultó que no lo fue. Y así fue como, tras las sencillas indicaciones de "Nunca sueltes los dos mosquetones de la línea de vida, nunca metas el brazo en las grapas, y usa tu cabo de anclaje para descansar" comencé mi primera vía ferrata. Estaba absolutamente maravillado. ¡Estaba subiendo por una pared vertical, con una cascada gigante al lado y encima me sentía súper seguro porque todo el material instalado por la pared tendría que caer un meteorito para derrumbarlo! Y era, intentando buscar una palabra mejor, acojonante. A mí, que escalar nunca me hizo mucha gracia, encontré esta actividad como algo intermedio entre escalar y poder subir verticales y meterme por sitios alucinantes solo dependiendo de mis manos y 2 instrumentos.

Si ya estaba alucinando en toda la gama RGB, terminando de subir los tramos de escaleras, me encontré un tío que estaba bajando por la cascada con una cuerda, y encima para más INRI, se paró a la mitad, y pegó un brinco y saltó a la poza intermedia, que más tarde sabría que son unos 20 metros de salto. Mi cara tenía que ser un poema entre admiración y ganas de hacer eso sabiendo en aquél momento que yo no podría hacer nunca algo así. Y ya cuando nos metimos por el aliviadero, que llevaba bastante agua por cierto, y salimos por el otro lado del túnel y me encontré con el cañón del río hasta las trancas de agua cristalina... supe que estaba enamorado de esta actividad deportiva.

Volver a la ferrata

Tuvieron que pasar 2 intentos y un par de vías ferratas intermedias para volver a la ferrata de Sorrosal. Fue en este reciente viaje a Pirineos y tras coronar el Monte Perdido, cuando nos despertamos en Broto con intención de hacerla y, aprovechando que también teníamos conocimientos de barranquismo, pues subir la vía ferrata, llegar al pueblo de Fragén caminando, y descender el cañón haciendo barranquismo. Para mí no se me ocurría mejor manera de darme ese gustazo de volver a hacer mi ferrata favorita y combinarla con la que a día de hoy es de mis actividades favoritas en la montaña y la naturaleza.

Aproximandonos a la cascada desde arriba
Aproximandonos a la cascada desde arriba

Así pues, nos lanzamos con un buen madrugón ya que el plan era conducir un par de horas hasta la cueva de La Leze tras terminar, donde dormiríamos ya volviendo a Asturias. Dejamos un coche en Fragén con todo el material de barranquismo y ahorrarnos portear todo por la ferrata, bajamos de nuevo a Broto y comenzamos la actividad. Cruzamos el río, subimos la escalera mientras intentábamos visualizar las reuniones para montar los rápeles por los que bajaríamos, y llegamos al aliviadero, esta vez seco al llevar menos caudal.

La ferrata, trece años después

Era tal y como la recordaba, qué maravilla de cañón, una ferrata catalogada como K3, con un puente tibetano y para mi percepción sin desplomes, agua cristalina, el ruido del agua, para mí fue volver a aquel momento donde me iba llevando Miguel Ángel y revivirlo como si fuese el mismo día. Qué gozada. Mientras progresábamos, un grupo de barranquistas iba descendiendo el barranco y aprovechamos para preguntarles un par de cosas. La única advertencia, un mini drossage en una de las pozas en el que habría que tener cuidado y vencer a la corriente, o montar un rápel guiado para dar más seguridad.

Progresando por la escalera paralela a la cascada
Progresando por la escalera paralela a la cascada

Cuando salimos del cañón tuvimos la suerte de encontrarnos a uno de los instaladores, no recuerdo de qué empresa era pero sí que estaba cambiando una sección de la línea de vida, y aprovechamos para preguntarle acerca del barranco. La ilusión quiso creer que era la misma persona que había hecho el salto de 20 metros 13 años atrás, y cuando le pregunté por el salto, tuvo la amabilidad de enseñarme un vídeo de él saltando justo desde el punto que había visto mientras subía la escalera pero, para mi decepción, me recomendó no hacer el salto ya que había verdín, y la posibilidad de resbalar y pegarme un hostión era bastante alta. Mejor hacer caso al que sabe. De paso nos dio un par de recomendaciones sobre las pozas, toboganes y saltos que tomaríamos al pie de la letra.

Entrando en el aliviadero
Entrando en el aliviadero
1 / 4

Del cable de vida al cauce del barranco

¡BARRRRRANCO!

Ya con la ferrata terminada, nos dirigimos camino al barranco. Pero hubo una baja. Y eso es algo que merece la pena mencionar y de lo que todos debemos aprender: Joshua no tenía el día ni la cabeza como para hacer una actividad de este riesgo. En la ferrata tuvo un par de momentos tensos y no se encontraba centrado, y antes que meterse en el barranco, prefirió decirlo que exponerse a una situación comprometida. Y es algo que todos debemos hacer siempre. No siempre se tiene el día para escalar, barranquear, ferratear o lo que sea. Y lo valiente es decirlo antes que, por vergüenza, tener un percance. Decidió coger el coche y esperarnos en el final del barranco, y mientras pues aprovecharía el tiempo para descansar, comer, o tocarse un pie con el otro.

Todo listo para empezar
Todo listo para empezar

De esa manera nos despedimos de él (con pena, obviamente), nos cambiamos y nos lanzamos al barranco. Desde un abrevadero que había en la localidad de Fragén caminamos unos 5 minutos hasta un puente sobre el cauce ya del barranco, donde nos cambiamos y montamos el primer rápel y nos metimos al cauce del río. Sin haberlo visto en carga, llevaba una cantidad decente de agua para mi parecer. Recordaba vídeos del barranco con una cantidad absurda y muy peligrosa de agua después de fuertes lluvias. Pero el tiempo acompañaba y la temperatura también. El agua no estaba tan fría como esperaba y si algo nos sorprendió era lo mucho que agarraba el suelo, y es que en mi experiencia, cualquier cosa resbala menos que el suelo de los barrancos asturianos.

Cascada de Sorrosal en carga. Foto de https://sendasdeviaje.com/
Cascada de Sorrosal en carga. Foto de https://sendasdeviaje.com/

El primer descenso

Qué maravilloso fue poder ir descubriendo el barranco. Teníamos el croquis pero al final lo llevábamos de adorno. Fuimos improvisando, investigando, probando los pequeños resaltes antes del primer salto, que fue absolutamente espectacular y donde ya nos metimos en faena de verdad. Ernesto, que hace unos meses decía "Es que a mí esto de mojarme no me va mucho" estaba como un gorrino en el barro, saltando, metiéndose en los toboganes y lo único que echábamos en falta era a nuestro Chova (Joshua) que estaría echándose una buena siesta.

Ernesto, muy triste y arrepintiéndose de estar en ese momento
Ernesto, muy triste y arrepintiéndose de estar en ese momento

Llegó el momento de montar rápeles y de una poza algo comprometida, ya en la zona donde terminaba la ferrata, donde Diego montó un rápel guiado usando la mochila como ancla, y funcionó a la perfección. Yo decidí saltar. No es un salto que recomiendo, cubre menos de lo que parece, y hay que flexionar bien las piernas en la recepción. Además que hay un tronco atravesado y, con agua turbulenta puedes saltar mal y caer encima del tronco. El estropicio está asegurado. En nuestro caso se veía perfectamente dónde se podía o no se podía saltar y por eso me aventuré a ello.

Por fin, llegamos a la última cascada de 100 metros partida en 2, y que habíamos subido hacía unas horas con el material de ferrata, donde tras un rápel de aproximación de 5 metros Diego instaló las cuerdas de 60 metros que llevábamos para descolgarnos en la poza intermedia. ¡Qué rápel más espectacular!, con dos zonas donde esconderse de la cascada y una poza que no se podía imaginar la profundidad. Finalmente haríamos el último rápel donde ya estaba Joshua esperándonos, ya que le comentamos que tardaríamos unas 3 horas en descender el barranco. Nos hizo unas fotos, y en ese momento empezaron a caer unas gotas de lluvia. Todo salió casi perfecto, menos una cosa. Faltaba él. Por los motivos correctos, pero faltaba.

Foto Finish de cuando terminamos la primera vez
Foto Finish de cuando terminamos la primera vez

Repetirlo para que estuviéramos todos

La solución fue muy sencilla. Repetiríamos el barranco a la mañana siguiente y cambiaríamos el plan de viaje. A priori podía parecer que lo hacíamos por él, pero no sólo era eso, es que queríamos repetirlo también. Y si encima venía él, mejor que mejor. Entendedme, es que nos lo habíamos pasado de miedo, y queríamos repetirlo y compartirlo con él.

Avanzando por las partes encañonadas
Avanzando por las partes encañonadas
1 / 6

Así fue como en vez de conducir a la cueva de la Leze, nos quedamos a dormir en Torla una noche más y a la mañana siguiente repetiríamos el barranco, esta vez los cuatro integrantes de la Cordada de los Cabrones, con un solazo espectacular y, ya sabiendo las pozas, saltos, toboganes y rápeles íbamos a ir más ligeros y sabiendo indicar con precisión qué hacer y qué no hacer. Y lo gozamos, vaya que si lo gozamos. Todo el descenso del barranco se llenó de gritos de "IAAA" o "WAKANDAAA" o chorradas varias, y volvimos a rapelar las cascadas finales. Yo en mi cabeza iba pensando que por fin lo había conseguido, lo que jamás imaginé que haría mientras estudiaba en Madrid, terminar haciendo barranquismo por la cascada de Sorrosal y acordándome de aquellas personas con las que quiero compartir tanto la ferrata como el barranco una y mil veces más.

La Cordada de los Cabrones, mojada
La Cordada de los Cabrones, mojada

La semilla que fue plantada

Esta entrada se la quiero dedicar a él, a Miguel Ángel, la persona que sin saberlo plantaría una semilla de locura, o la regaría porque yo creo que siempre he estado un poco loco para este tipo de cosas. Estos son los frutos de aquella semilla. Gracias a él, en gran parte, hoy estoy haciendo estas cosas y muchas más. Y a él le tengo que dar las gracias porque un gesto simple desembocó en una serie de actividades que a día de hoy, me definen y me hacen jodidamente feliz. ¡BARRRRRANCO!

Un chapuzón para celebrarlo
Un chapuzón para celebrarlo

Tracks, vídeos y algunos puntos útiles

Via Ferrata de Sorrosal

Dejo a continuación y como siempre, los tracks, y vídeos para ambas actividades, la ferrata y el barranco, así como una serie de indicaciones o waypoints que considero interesantes. Siempre se puede encontrar mucha info en la web de infobarrancos u otras webs como rocjumper, pero bueno, me gusta aportar mi granito de arena de la manera que sea.

VÍA FERRATA Via Ferrata de Sorrosal 04 Jun 2026 K3DIFICULTAD650mLONGITUD200mDESNIVEL VERTICAL TIEMPOS Y HORARIOS1:03EN MOVIMIENTO1:11DETENIDO2:14TIEMPO TOTAL09:14HORA INICIO11:28HORA FINAL PERFIL DE ELEVACIÓN

Toca la zona resaltada de la tarjeta para ver la escala de dificultad

360°

Los vídeos 360° deben verse directamente en YouTube — los reproductores integrados no admiten la visualización 360° interactiva.

Ver en YouTube

Barranco de Sorrosal

BARRANCO Barranco de Sorrosal 05 Jun 2026 v4VERTa3ACUÁTIIICOMPR200 mDESNIVEL45 mRÁPEL MÁXIMO7Nº DE RÁPELES TIEMPOS Y HORARIOS00:05 hAPROXIMACIÓN03:00 hEN EL BARRANCO00:05 hRETORNO03:10 hTIEMPO TOTAL FICHA TÉCNICACUERDA 2x60 m · COCHES 2 · ÉPOCA jun AltoAlgunos rápeles tienen agua PERFIL DE ELEVACIÓN

Toca las zonas resaltadas de la tarjeta para descubrir qué significan

CROQUISBarranco de SorrosalACCESOSALIDARápel8 mTobogán5 mSalto2 mTobogánTobogán3 mSalto2 m · ◄ IZDASalto / Rápel11 mSalto6 mTobogán5 mRápel8 m · ◄ IZDASalto2 m · DCHA ►Salto1 m · ◄ IZDARápel10 m · ◄ IZDARápel2 mRápel8 m · ◄ IZDARápel40 mRápel45 m · DCHA ►
360°

Los vídeos 360° deben verse directamente en YouTube — los reproductores integrados no admiten la visualización 360° interactiva.

Ver en YouTube

Serie: Viaje a Pirineos 2026

Parte 5 de la serie

  1. 1.De Valle de Pineta a Tucarroya
  2. 2.Subida al Monte Perdido por el corredor Norte
  3. 3.Coronando el Monte Perdido
  4. 4.De Góriz a la pradera de Ordesa por la Faja de las Flores
  5. 5.Via Ferrata y Barranco de Sorrosal

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!


Comentarios